Periodista. Desde hace seis años colaboro en diferentes medios de comunicación en México, enfocándome en temas de política y derechos humanos.

Cuernavaca, MOR.- Bastaron unos segundos para que tres manantiales en Morelos se secaran. El terremoto del 19 de septiembre dejó sin su “espíritu” a los balnearios de Agua Hedionda, en Cuautla; San Ramón y Palo Bolero, en Xochitepec.

Ahora no viene nadie, pero cómo van a venir si se fue el espíritu del balneario: sus aguas”, explicó Alfonso Beltrán, encargado de Palo Bolero desde hace seis décadas.

En sus 60 años de vida el balneario ubicado a 80 kilómetros de Axochiapan, epicentro del sismo de 7.1 grados, jamás se había visto tan desolado. De los mil visitantes que tenían semanalmente, ahora ni un alma acude a nadar en sus cinco inmensas albercas pues están vacías.

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